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martes, 11 de abril de 2017

LA FAMILIA Y EL DEPORTE. UN TEMA DE ACTUALIDAD.

A los niños y a las niñas desde muy  pequeños les gusta el movimiento, la actividad física con lo que aprenden a utilizar su cuerpo y a quemar energía. El ejercicio físico y las prácticas deportivas  son necesarias para el desarrollo pleno de los niños/las niñas.
 El deporte es una herramienta educativa apropiada para enseñar a todos  (adultos y jóvenes) virtudes y cualidades  positivas como justicia, lealtad, afán de superación, convivencia, respeto, compañerismo, , trabajo en equipo, disciplina, responsabilidad, conformidad...
La práctica deportiva permite establecer  relaciones, buscar metas, utilizar sus recursos y en definitiva, lograr un óptimo desarrollo de los valores personales y sociales.
El deporte aporta muchos beneficios para la salud y para la calidad de vida:
·         ­Porque quema calorías en vez de almacenarlas como grasa en el cuerpo ayudando  a mantener un peso saludable y reduce el riesgo de sobrepeso u obesidad.
·         ­Porque mantiene los niveles de azúcar en sangre más equilibrados, dentro de límites normales. 
·           ­Porque baja la presión arterial y los niveles de colesterol.
·         ­Porque fortalece los huesos y los músculos, y aumenta la fortaleza y la resistencia.
·         Porque alivia el estrés y mejora el sueño y la salud mental. Ayuda a combatir posibles crisis de ansiedad o de depresión.
·         ­Porque aumenta la autoestima. Da seguridad respecto al cuerpo y su aspecto. ­
·         Porque eleva la capacidad de concentración y el rendimiento escolar y es socializador, favorece el compañerismo y reduce la agresividad.
El adoptar  actitudes  adecuadas por parte de  los padres y madres  es  una pieza básica para el desarrollo de esta buena práctica que es el deporte. La labor de los padres y madres es fundamental para  animar la práctica deportiva en la infancia y en la adolescencia.                                                                                                                                                                                      No todos los padres lo hacen. 

La actividad deportiva realizada conjuntamente favorece la oportunidad de que los miembros de la  familia tengan diálogos divertidos e importantes a la vez.  La  tarea reservada a los padres es fomentar la participación en deporte, dando el impulso necesario , despertando entusiasmo, ayudando, etc. Sin embargo, a veces este dar ánimos puede escaparse de las manos de los padres excesivamente entusiastas quieren convertir a sus hijos en deportistas de alto nivel.

               ¿Dónde te sitúas tú como padre o madre?

Eres desinteresado: La característica principal de estos padres es su ausencia de las actividades. Sin embargo, no sólo el niño, sino también los propios monitores, valoramos positivamente su interés las pocas veces que se manifiesta. Eres excesivamente crítico: Estos padres continuamente critican a sus hijos y los menosprecian. Nunca parecen estar satisfechos con la participación de su hijo. Dan la impresión de que la actividad es mas "suya" que de sus hijos. La crítica constante puede producir estrés y confusión emocional (entre otros) que pueden alterar la actividad y al niño.
 Eres de los que gritan: Se sientan cerca del terreno de juego (algo que NUNCA tiene que ocurrir), despotricando y protestando continuamente y gritando a todo el mundo. Estos gritos, son un mal ejemplo para los niños. 
Eres entrenador en la banda: Estos padres proporcionan a los jugadores una continua avalancha de instrucciones. A menudo contradicen al monitor y por lo tanto confunden a los jóvenes.
 Eres sobreprotector:  Repetidamente amenazan con sacar a sus hijos de la actividad. Tienen miedo de los peligros asociados al deporte. Este miedo puede transmitirse a sus hijos.
Eres un padre útil: La mayoría de los padres hacen una contribución positiva a las actividades deportivas de sus hijos.

              Afortunadamente los padres problemáticos son una minoría

              Decálogo para personas que asisten a espectáculos deportivos

1. Quienes sólo van a ver ganar, corren el riesgo de ver perder. 2. El precio de la entrada no supone tener derecho a insultar. 3. El fanatismo es irracional, evítalo. 4. No te ocultes entre el público y actúa siempre con dignidad. 5. Apoya y anima, nunca descalifiques. 6. Aplaude las buenas acciones aunque sean del rival deportivo. 7. Recrimina a quien incita y propicia conductas violentas. 8. Recuerda las normas antes de opinar, te ayudará a ser objetivo/a. 9. Valora el esfuerzo y el trabajo antes que el éxito o el fracaso. 10. El rival deportivo no es "el enemigo" sólo un contrincante 

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